QUE ES UNA RELACIÓN SENTIMENTAL SANA?



 

A veces parece imposible encontrar a una persona que sea adecuada para ti  ¡y que crea que tú eres adecuado para ella! 


Cuando, por fin, ocurre, estás con tanta ilusión que ni siquiera te das cuenta de que tu hermano pequeño te ha dejado sin pastel ni te importa que el profesor de Literatura elija precisamente el día en que no te has preparado la lectura para hacer un examen sorpresa.


Es completamente normal verlo todo de color de rosa en las primeras etapas de una relación sentimental. Pero en algunas personas los cristales de color rosa se convierten en oscuros y les impiden ver que la relación que mantienen no es lo sana que debería ser.


¿Cómo es una relación sana?


Lo más deseable sería que tu novio o tu novia te tratara tan fabulosamente como tú le tratas a él o ella. ¿No estás seguro de que eso sea cierto? Da un paso atrás, desconecta temporalmente de esa maravillosa sensación de estar flotando y reflexiona sobre si tu relación posee las siguientes cualidades:


 Respeto mutuo. 

¿Te acepta tu novio/a tal y como eres y por qué? (¡Fíjate bien en si la respuesta a la primera pregunta es sí pero ese sí obedece a que estás intentando comportarte como alguien que no eres!)


 La clave está en que a tu novio/a le deberías gustar por cómo eres en realidad - por tu gran sentido del humor, tu afición a las películas de ciencia ficción, etc. ¿Te escucha cuando le dices que te incomoda hacer algo y deja de proponértelo en cuanto se lo indicas? 


El respeto en el seno de una relación significa valorar al otro y entender - nunca cuestionar - sus límites.

Confianza.

 Estás charlando con un chico de la clase de inglés, y tu novio pasa por allí. ¿Pierde completamente la compostura o sigue avanzando tranquilamente porque sabe que nunca le vas a ser infiel? 


Es normal ponerse un poco celoso de vez en cuando los celos son una emoción natural cuando se quiere a alguien. Pero lo que importa es cómo reacciona una persona cuando se pone celosa. 


Es imposible mantener una relación sana cuando no se confía en el otro.

 Sinceridad. 

Esta cualidad va unida con la confianza porque es muy difícil confiar en alguien que no te dice la verdad. ¿Has pillado alguna vez a tu novia en una mentira? Por ejemplo, ¿te dijo que tenía trabajo el viernes por la noche, pero se fue al cine con sus amigas?


 En tal caso, la próxima vez que te diga que tiene trabajo te costará más creerla y la confianza mutua estará en peligro en vuestra relación.

Apoyo.

 Tu pareja no sólo debería apoyarte en los malos momentos. Hay personas que te dan todo su apoyo cuando se te hunde el mundo, pero no saben estar a la altura cuando las cosas te van bien. 


En una relación sana, tu pareja debería ofrecerte un hombro donde llorar si te enteras de que tus padres se van a divorciar, y botar de alegría cuando marques un gol en el partido.

Justicia / igualdad. 

En toda relación debe haber una alternancia. ¿Se turnan a la hora de elegir la película que van a ver? Cuando salís en grupo, ¿frecuentan tanto a sus amigos como a los tuyos? 


Por descontado, no se trata de llevar las cuentas de todo para asegurarse de que una relación es matemáticamente equitativa. Pero seguro que sabes si la balanza está o no lo bastante equilibrada. 


Las cosas se pueden deteriorar bastante deprisa cuando una relación se convierte en una lucha de poder, en la que una persona intenta imponer constantemente su voluntad.

 Identidades distintas.

 En una relación sana, ambas partes tienen que ceder o claudicar de vez en cuando. Pero eso no significa que debas sentirte como si tuvieras que dejar de ser tu mismo. 


Cuando empezasteis a salir juntos, ambos tenían vuestras propias vidas -vuestras familias, vuestros amigos, vuestros intereses, vuestras aficiones, etc. Y todo eso no tiene por qué cambiar. 


Ninguno de los dos debería simular que le gusta algo que no le gusta, dejar de ver a sus amigos ni dejar de pertenecer a determinados grupos sociales u asociaciones. Y deberías sentirte libre para seguir cultivando nuevas habilidades e intereses, hacer amistades y seguir avanzando en la vida.

Buena comunicación. 

Probablemente habrás oído muchas veces que hombres y mujeres no parecen hablar el mismo idioma. 


Un ejemplo clásico: todos sabemos cuántos significados diferentes puede tener la frase: "No, no pasa nada", en función de quién la diga. Pero lo más importante es que preguntes si no estás seguro de lo que tu pareja quiere decir, y que habléis honesta y abiertamente para que no haya malentendidos. 


No te guardes nunca un sentimiento en tu interior porque no es lo que a tu novio o novia le gustaría oír o porque no quieres quedar como un estúpido. Y, si necesitas tiempo para pensar porque todavía no te sientes preparado para hablar sobre algo, la pareja adecuada te dejará espacio para que lo hagas si tú se lo pides.


Comentarios